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Atlas de Histología Vegetal y Animal. La célula
VISITA GUIADA POR LA CÉLULA
7. CITOESQUELETO
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El citoesqueleto es un conjunto de filamentos con numerosas funciones: integridad celular, movilidad, organización, división, etcétera.

Está formado por tres tipos de filamentos:

  Microfilamentos o filamentos de actina
  Microtúbulos
  Filamentos intermedios

El interior de la célula eucariota no es una masa amorfa y gelatinosa donde están diseminados el núcleo y el resto de los orgánulos. Por el contrario, posee una organización interna establecida por una serie de filamentos proteicos que forman un entramado y se extienden a través del citoplasma, entre el núcleo y la cara interna de la membrana celular, aunque también los hay intranucleares. A esta matriz proteica y fibrosa se la denomina citoesqueleto. El citoesqueleto es que lo que permite a las células organizar los componentes intracelulares, adoptar una gran variedad de formas y llevar a cabo movimientos celulares, dividirse, resistir presiones y formar tejidos. Su función es particularmente importante en las céculas animales, donde no existe una pared celular que de consistencia a las células. La palabra citoesqueleto puede llevar a engaño puesto que no es una estructura inerte que funciona únicamente para dar soporte a la células y a sus diferentes estructuras. El citoesqueleto es una estructura muy cambiante, es decir, a pesar de su nombre, el citoesqueleto no es sólo los huesos de las células sino también sus músculos. Así, es vital para que las células se puedan mover, para establecer la forma celular, para la disposición adecuada de los orgánulos, para la comunicación entre ellos, para los procesos de endocitosis y exocitosis, para la división celular (tanto mesiosis como mitosis), entre otras muchas más. El citoesqueleto parece ser un invento de las células eucariotas, aunque se han encontrado proteínas homólogas en las células procariotas.

Citoesqueleto

Esquema de la distribución celular de los tres principales componentes del citoesqueleto de una célula animal. Los filamentos de actina se disponen sobre todo en las proximidades de la membrana, los microtúbulos adoptan una disposición radial partiendo desde el centrosoma, mientras que los filamentos intermedios se anclan a complejos de unión de la membrana plasmática y también aparecen en el interior del núcleo. Hay que tener en cuenta que estas distribuciones pueden variar según el tipo celular, y es muy diferente en las células vegetales.

Hay tres grandes tipos de proteínas que forman el citoesqueleto: los filamentos de actina o microfilamentos, los microtúbulos y los filamentos intermedios. Los filamentos de actina, polímeros cuya unidad repetida es la proteína actina, son los principales responsables de los movimientos celulares, de los procesos de endocitosis y fagocitosis. Son los que producen las contracción de las células musculares, también ayudan a la cohesión celular puesto que contactan con estructuras como las uniones adherentes y con las uniones estrechas, ambas complejos de unión. Se denominan microfilamentos porque su diámetro es menor que el de los otros componentes del citoesqueleto. Los microtúbulos, como su nombre indica, son tubos cuyas paredes están formadas por dimeros de dos proteínas: α- y β-tubulina. Estos filamentos son indispensables para el desplazamiento intracelular de orgánulos y vesículas, forman el esqueleto y motor de cilios y flagelos, permiten la segregación de cromosomas durante la división celular, etcétera. Tanto los filamentos de actina como los microtúbulos necesitan de la ayuda de una proteínas denominas motoras para llevar a cabo sus funciones. Estas proteínas arrastran cargas siguiendo la senda de los filamentos de actina o de los microtúbulos. Los filamentos intermedios son los responsables de mantener la integridad celular, puesto que funcionan a modo de cables intracelulares que comunican sus extremos con complejos de unión como los desmosomas y los hemidesmosas, lo que permite la cohesión entre células contiguas, y por tanto la cohesión celular. Resisten tensiones mecánicas y deformaciones celulares. Al contrario que los otros componentes del citoesqueleto, los filamentos intermedios son polímeros formados por unidades pertenecientes avarias familias de proteínas entre las que se encuentran las queratinas, las vimentinas, las láminas de la envuelta nuclear, etcétera.


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Actualizado: 2008-09-02.