Atlas de histología vegetal y animal
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Tejidos animales
Conectivo


ADIPOSO UNILOCULAR
o GRASA BLANCA

La imagen procede del tejido adiposo que rodea el intestino.
Pon el cursor sobre el dibujo.
Adiposo: Tejido adiposo blanco
Especie: ratón (Mus musculus; mamíferos)
Técnica: Tricrómico de Masson en cortes de 8 micras de parafina.

grasa blanca en desarrollo
Imagen de adipocitos en desarrollo, a la izquierda, hacia adipocitos uniloculares maduros, a la derecha.

grasa blanca
Imagen de adipocitos en desarrollo, abajo a la derecha, hacia adipocitos uniloculares maduros, arriba, en una sección semifina.

El tejido adiposo blanco se caracteriza por estar formado por células adiposas, o adipocitos, muy grandes (pueden alcanzar más de 100 µm de diámetro). La mayor parte de su citoplasma está ocupado por una gran gota de grasa que aparece vacía en las preparaciones histológicas porque las grasas se extraen durante el proceso de inclusión. El resto del citoplasma y el núcleo se disponen en un espacio pequeño cerca de la membrana citoplasmática. Los adipocitos maduros poseen una sola gota de grasa y por ello se denominan adipocitos uniloculares. Sin embargo, durante su diferenciación contienen múltiples gotas de grasa en su citoplasma, como se observa en las imágenes de la derecha. Todas esas gotitas de grasa se condensarán en una sola cuando el adipocito madure.

En el tejido adiposo blanco desarrollado los adipocitos se disponen en grupos para formar lobulillos, los cuales se encuentran separados por láminas de tejido conectivo que pueden ser más o menos anchas dependiendo de la resistencia mecánica que deban ejercer. Por este tejido conectivo viajan los vasos sanguíneos y nervios. La inervación es dual: efectora por parte del sistema nervioso autónomo simpático y sensorial mediada por prolongaciones sensoriales pertenecientes a los ganglios espinales dorsales.

El tejido adiposo unilocular se localiza en tres lugares principales: en la región subcutáneo, en la dermis y e intraperitonealmente. La máxima acumulación ocurre sobre todo en el tejido subcutáneo. En humanos existen zonas de alta acumulación de adipocitos que suelen tener diferentes localizaciones en hombres y en mujeres. Cuando el tejido adiposo blanco está muy desarrollado también es frecuente encontrar nódulos linfoides en las zonas mesentéricas, pero son escasos en las zonas subcutánea y dérmica.

El tejido adiposo es uno de los pocos tejidos que puede incrementar y disminuir su volumen de manera drática en animales adultos. Así, en atletas puede representar el 2 al 3 % del peso corporal, mientras que en personas obesas puede llegar hasta el 60 o 70 %. Los valores considerados normales en humanos varían entre el 9 y el 18 % en varones y entre el 14 y el 28 % en mujeres. Se considera a una persona obesa cuando la proporción de tejido adiposo sobrepasa el 22 % en varones y el 32 % en mujeres.

Bibliografía

Hausman DB, DiGirolamo M, Bartness TJ, Hausman GJ, Martin RJ. 2001. The biology of white adipocyte proliferation. Obesity review. 2: 239-254.

Actualizado: 30-12-2014