Atlas de histología vegetal y animal
Tejidos animales. Muscular.

ESQUELÉTICO
La imagen procede la parte más rostral del esófago.
Pon el cursor sobre el dibujo.
Músculo estriado
Músculo estriado
Especie: ratón (Mus musculus; mamíferos)
Técnica: Hematoxilina-eosina en cortes de 8 micras de parafina.

Las células musculares estriadas esqueléticas, también llamadas fibras musculares o miocitos, son células muy alargadas dispuestas en paralelo. Son células no ramificadas y presentan una longitud que puede ir desde unos pocos mm a los 30 cm, con un diámetro de entre 10 y 100 µm. Son multinucleadas, sincitios, y sus núcleos se disponen en la periferia celular. El aspecto estriado de las fibras musculares se debe a la disposición especial de los filamentos de actina y miosina de su citoplasma, conjuntamente denominadas miofibrillas, los cuales se organizan en haces paralelos al eje principal de la célula. Las bandas oscuras corresponden a la superposición entre filamentos de miosina y actina y las claras sólo a filamentos de actina.

Las fibras musculares está gobernadas por motoneuronas localizadas en encéfalo o en la médula espinal y son de contracción voluntaria. No todas las fibras musculares son iguales, sino que existen unas denominadas de contracción lenta y otras de contracción rápida. Las primeras son más pequeñas, más oscuras debido a la mayor concentración en mioglobina y poseen más mitocondrias, mientras que las segundas se caracterizan por ser de mayor tamaño, más claras y poseen menos mitocondrias. La actividad de cada tipo depende de las distintas necesidades motoras. Las de contracción lenta actúan en movimientos prolongados y en el mantenimiento de la postura, mientras que la de contracción rápida en movimientos breves e intensos. Ambos tipos de fibras se encuentran en todos los músculos aunque con diferente proporción.

Las fibras musculares se asocian entre sí para formar los fascículos musculares, y éstos a su vez se unen para formar el músculo esquelético, principal responsable de la movilidad de los organismos. El músculo esquelético está rodeado por tejido conjuntivo denso denominado epimisio. Además, cada célula muscular está rodeada por fibras reticulares y colágenas que forman el endomisio. Por estos tejidos conectivos penetran y se dispersan los vasos sanguíneos y ramificaciones nerviosas que controlan la contracción muscular. La gran mayoría de las fibras musculares se encuentran formando músculos conectados a los huesos a través de los tendones, pero un pequeño número puede aparecer en otras localizaciones como en el ojo, en la parte superior esófago o en la lengua.


Actualizado: 12-09-2014