Mina Carmina - San Martín de Oscos (Asturias)
La mina localizada en el ayuntamiento de San
Martín de Oscos y explotada durante los años 1950 -1962 se encuentra
situada en un entorno de difícil acceso, donde los aportes iniciales y
evacuación del mineral solamente se podían realizar por arrastre
sobre tableros de madera o con caballerizas.
Los primeros kilogramos de mineral salieron a lomos de un único mulo
capaz de dar cuatro viajes diarios desde la mina hasta la zona del
cargue, donde hoy se inicia el sendero peatonal próximo a Villarín
de Transmonte.
En los primeros tiempos de la explotación, se arrancaba el mineral
con piquetas o barras y se desmenuzaba con mazas, de una forma
totalmente arcaica y rudimentaria.
A finales del año 1951 la llegada de electricidad por cable desde
Ferreira, permitió la utilización de equipos de barrenar neumáticos,
gracias a un compresor que aun permanece en la mina, así mismo,
nuevas instalaciones mejoraron la tecnología para el tratamiento
primario del mineral y el transporte se comenzó a realizar por medio
de un cable de calderos que subia el material hasa el punto de
cargue.
Blenda y Galena, principalmente esta segunda eran los minerales
explotados.
Tras un tratamiento a base de: machaqueo, molienda y decantación en
bandeja flotante, el mineral con bastante pureza era evacuado por
medio de un cabrestante de calderos hasta una zona accesible y de
ahí se transportaba a la planta de fundición o al puerto de Ribadeo
con camiones.
Veintiséis trabajadores que atendían la explotación y la planta de
tratamiento dieron vida a esta mina hasta su cierre, a principios de
los sesenta.
Un cúmulo de circunstancias fueron la causa del final:
- Altísimo
grado de toxicidad de la explotación
- Problemas en la fundición del
mineral para la obtención del plomo
- Baja productividad de la mina,
unas 80 tm/semana
- Perdida progresiva de interés por la utilización
del plomo en la industria y la construcción.
Primero vislumbramos una escombrera, que partida en dos por un arroyo, nos habla de dos épocas diferentes de explotación; luego, una edificación de piedra a la derecha de los que fue forja y cuadra. A la izquierda, y también de piedra, la tolva donde se basculaban los vagones con la producción. De frente, y situada a un nivel más bajo, vemos la caseta que alberga al antiguo transformador.
Si miramos hacia abajo, observaremos restos de las cimentaciones que sostenían los equipos para el tratamiento de la Galena, el principal mineral que se explotó en esta mina, las fosas decantadoras y restos del cable de calderos que servía para evacuar el mineral ya tratado.
Pero lo más interesante de esta visita lo encontraremos en el interior de la mina. La iluminación artificial nos permitirá dar un paseo por la galería principal, podremos ver rampas de arrastre, compuertas, un cabrestante de tiro, mineral en el propio yacimiento y más.
Aunque la galería principal de la mina Carmina está acondicionada para ser recorrida interiormente y dispone de un sistema de iluminación que facilita el recorrido, por seguridad se aconseja acceder a su interior con linterna.
Texto extraído de un panel informativo situado en la entrada de
la mina y de la web del ayuntamiento de San Martín de Oscos
(Asturias), www.sanmartindeoscos.es